Aire frió, calles secas,
desiertas multitudes que no me causan nada.
¿Dónde estás aquellos que me acompañaban?
Quedan mis manos temblando, heladas
y las voces de mis mil conciencias cantan y cantan
canciones tristes con las que camino callada.
A oscuras con calles alumbradas
van mis pies en serena marcha
¿Dónde están aquellos que me abrazaban
cuando comía manzana o a veces naranja?
Esos días de júbilo ¿por qué se espantan?
se los lleva el viento sin tener causa
Y las calles se callan y las puertas no abren,
mis pasos son mudos, y mis conciencias cantan
las canciones alegres cantan y cantan
Y a la hora del sueño saltan palabras,
se escucha el silencio de la hoja manchada.
¿Dónde quedaron aquellos que sus risas gritaban?
los ha separado la tierra cuando volaban.
domingo 8 de noviembre de 2009
sábado 7 de noviembre de 2009
Teoría rota
Romperé una teoría escuchada de un escritor del que omitiré su identidad:
Según su creencia, los escritores desde su infancia o por la inculcación de sus padres han leído y tienen esa facilidad para escribir. Por ejemplo, los que siempre han leído o le han leído cuentos, pueden escribir (unos nuevos) porque tienen una base desarrollada, y quienes leen poemas por gusto y placer, les nace ese deseo de escribir sus propios versos. Tiene razón, es posible que así sea en muchos casos, pero… hay casos que están muy lejos de esa teoría (jajaja!) como el mío.
Si he leído cuentos, pero nunca he intentado hacer uno, he leído poemas (nunca un libro) pero muchos años después de haber escrito mi primeros poemas (que tienen historias en el fondo), y lo mismo sucede con las prosas, notas, monólogos y etc. Lo he dicho otras veces, he sentido mucho más de lo que he leído y, además, no me llama una tremenda atención leer cosas ajenas teniendo mis propias ideas (juajja! que egocéntrica, que egoístas, que sincera) solo leo a personas que conozco o me causan curiosidad de hacerlo… pero les grito a todos los vientos que la música y ellos han sido mi inspiración más profunda.
Según su creencia, los escritores desde su infancia o por la inculcación de sus padres han leído y tienen esa facilidad para escribir. Por ejemplo, los que siempre han leído o le han leído cuentos, pueden escribir (unos nuevos) porque tienen una base desarrollada, y quienes leen poemas por gusto y placer, les nace ese deseo de escribir sus propios versos. Tiene razón, es posible que así sea en muchos casos, pero… hay casos que están muy lejos de esa teoría (jajaja!) como el mío.
Si he leído cuentos, pero nunca he intentado hacer uno, he leído poemas (nunca un libro) pero muchos años después de haber escrito mi primeros poemas (que tienen historias en el fondo), y lo mismo sucede con las prosas, notas, monólogos y etc. Lo he dicho otras veces, he sentido mucho más de lo que he leído y, además, no me llama una tremenda atención leer cosas ajenas teniendo mis propias ideas (juajja! que egocéntrica, que egoístas, que sincera) solo leo a personas que conozco o me causan curiosidad de hacerlo… pero les grito a todos los vientos que la música y ellos han sido mi inspiración más profunda.
viernes 23 de octubre de 2009
Bajo los árboles no para de llover.
No parará de llover desde que es invierno hasta que lo vuelve a ser…
esta vez es agua, que aunque las nubes ya no trabajen,
siguen cayendo de sus ramas grandes gotas que bañan
a los desprevenidos que por bajo de ellos pasan.
En primavera son flores las que caen
coloreando y aromatizando su sombra oscura.
Rozan tus mejillas, suaves y húmedas
del rocío matutino que humectan su hermosura.
Verano, rayos de luz entre sus ramas,
entre sus ramas que dejan pasar lo que quema.
Y de un de repente cae algo pesado,
que golpea un cuerpo mientras descansa.
No pudo, estaba encantado
para darse cuenta que lo bello igual daña.
Llega el otoño y vuelve todo hacer ameno,
la armonía que tienen al caer no se comparan con nada.
Deslizan el aire sin romperlo llegando al suelo,
después de su dulce actuación, pintándolo.
Y no parará de llover desde que abras los ojos que escriben
hasta que lo vuelvas hacer.
esta vez es agua, que aunque las nubes ya no trabajen,
siguen cayendo de sus ramas grandes gotas que bañan
a los desprevenidos que por bajo de ellos pasan.
En primavera son flores las que caen
coloreando y aromatizando su sombra oscura.
Rozan tus mejillas, suaves y húmedas
del rocío matutino que humectan su hermosura.
Verano, rayos de luz entre sus ramas,
entre sus ramas que dejan pasar lo que quema.
Y de un de repente cae algo pesado,
que golpea un cuerpo mientras descansa.
No pudo, estaba encantado
para darse cuenta que lo bello igual daña.
Llega el otoño y vuelve todo hacer ameno,
la armonía que tienen al caer no se comparan con nada.
Deslizan el aire sin romperlo llegando al suelo,
después de su dulce actuación, pintándolo.
Y no parará de llover desde que abras los ojos que escriben
hasta que lo vuelvas hacer.
domingo 11 de octubre de 2009
Para aquel (llos)

Aquel que he visto llorar
Aquel que me ha ocupado de pañuelo
Aquel que me ha visto llorar
Aquel que he desesperado por completo
Aquel que me ha confesado supuestas verdades
Aquel que me ha dado regalos y señales
Aquel que me ha sorprendido más de un día
Aquel que me ha contemplado con una sonrisa
Aquel que no en vano me ha tomado la mano
El mismo que me ha abrazado y contenido
Aquel que se ha escondido de mis ojos
Aquel que me ha mentido en mis narices
Aquel que ha callado para mis oídos
Aquel que me ha dañado en mi ausencia
Aquel que me ha evidenciado su inconsecuencia
Aquel que me ha desilusionado y fastidiado
Aquel que sueños suyos y míos ha arrojado
Aquel que he detestado en algún suspiro
Aquel que he querido en silencio
El mismo que me ha dicho “te quiero”
Aquel que me ha ocupado de pañuelo
Aquel que me ha visto llorar
Aquel que he desesperado por completo
Aquel que me ha confesado supuestas verdades
Aquel que me ha dado regalos y señales
Aquel que me ha sorprendido más de un día
Aquel que me ha contemplado con una sonrisa
Aquel que no en vano me ha tomado la mano
El mismo que me ha abrazado y contenido
Aquel que se ha escondido de mis ojos
Aquel que me ha mentido en mis narices
Aquel que ha callado para mis oídos
Aquel que me ha dañado en mi ausencia
Aquel que me ha evidenciado su inconsecuencia
Aquel que me ha desilusionado y fastidiado
Aquel que sueños suyos y míos ha arrojado
Aquel que he detestado en algún suspiro
Aquel que he querido en silencio
El mismo que me ha dicho “te quiero”
miércoles 7 de octubre de 2009
Grises días
“Tómalo con calma”… cállate… si tú ya no estas.
No soy capaz de conocer…me, no soy capaz de soportar…lo… s, no tengo tantas fuerzas como para seguir callando…lo…s, ya que me molesta el cuerpo entero si sigo escuchando…lo… s, estoy entrando en un cierta especie de colapso en donde no soy capaz de controlar…lo…s y quisiera que en este momento (es…) tuviera(s) a mi lado un hombro donde apoyar mi cabeza un rato y dejar de oír y volar otro rato.
Soy una nena, una nena que se aproblema (me da lo mismo que no aceptes mi palabra) con asuntos de voces ajenas (en con J no lo olvides nunca más) y le molesta mucho agentes influyentes externos a mi cabeza y no los enumeraría porque debería pensar en su existencia.
No quiero hablar, solo caminar y toparme con alguien me haga reír o/y me quiera abrazar, sabes que cuando digo esto me refiero a ellos que puedo contar con mis dedos.
No soy capaz de conocer…me, no soy capaz de soportar…lo… s, no tengo tantas fuerzas como para seguir callando…lo…s, ya que me molesta el cuerpo entero si sigo escuchando…lo… s, estoy entrando en un cierta especie de colapso en donde no soy capaz de controlar…lo…s y quisiera que en este momento (es…) tuviera(s) a mi lado un hombro donde apoyar mi cabeza un rato y dejar de oír y volar otro rato.
Soy una nena, una nena que se aproblema (me da lo mismo que no aceptes mi palabra) con asuntos de voces ajenas (en con J no lo olvides nunca más) y le molesta mucho agentes influyentes externos a mi cabeza y no los enumeraría porque debería pensar en su existencia.
No quiero hablar, solo caminar y toparme con alguien me haga reír o/y me quiera abrazar, sabes que cuando digo esto me refiero a ellos que puedo contar con mis dedos.
jueves 3 de septiembre de 2009
Pasado/presente, mi lugar.

Y el contacto de recién
un recuerdo como tantos de los que tienen de ayer,
donde estaba yo más cerca de lo que son ahora esas letras.
Y me doy cuenta que pasamos a ser un espacio en la memoria ajena.
Disculpa si les molesta,
mis escritos son demasiados y no existe borrador suficiente para olvidarlos.
Saben, he crecido… algo;
lo suficiente para darme cuenta como ha cambiado
mi lugar entre la multitud que en un pasado
ocupó un lugar tan cerca de mis brazos,
estos que ahora estirados, lejos de mi razón
no se percatan que el cansancio los derrumbó.
Un sentimiento como tantos de los que viví en un segundo del ayer,
donde estaban más cerca de lo que son estas letras.
Y me doy cuenta que pasamos a ser un espacio en la memoria ajena.
Disculpa, pero me molesta,
mis recuerdos son demasiados para dejarlos así de fácil a mis lados.
Saben, si no es así entonces hay que demostrar lo contrario;
lo suficiente para darme cuenta que en vano no son los años
Mi lugar no quiero que esté tan lejos de mi sitio pasado
ni menos ocupado por reemplazos.
Los rencores o alegrías en un gran cajón
son tesoros que me han hecho ustedes dar mi gran estirón
y gracias por el contacto de recién.
un recuerdo como tantos de los que tienen de ayer,
donde estaba yo más cerca de lo que son ahora esas letras.
Y me doy cuenta que pasamos a ser un espacio en la memoria ajena.
Disculpa si les molesta,
mis escritos son demasiados y no existe borrador suficiente para olvidarlos.
Saben, he crecido… algo;
lo suficiente para darme cuenta como ha cambiado
mi lugar entre la multitud que en un pasado
ocupó un lugar tan cerca de mis brazos,
estos que ahora estirados, lejos de mi razón
no se percatan que el cansancio los derrumbó.
Un sentimiento como tantos de los que viví en un segundo del ayer,
donde estaban más cerca de lo que son estas letras.
Y me doy cuenta que pasamos a ser un espacio en la memoria ajena.
Disculpa, pero me molesta,
mis recuerdos son demasiados para dejarlos así de fácil a mis lados.
Saben, si no es así entonces hay que demostrar lo contrario;
lo suficiente para darme cuenta que en vano no son los años
Mi lugar no quiero que esté tan lejos de mi sitio pasado
ni menos ocupado por reemplazos.
Los rencores o alegrías en un gran cajón
son tesoros que me han hecho ustedes dar mi gran estirón
y gracias por el contacto de recién.
domingo 16 de agosto de 2009
Temporada del ser brotando...

Como cuando me dice que es un llamado difícil de explicarlo que la impulsa a llegar a ese lugar donde comienza a oír sobre EL… y yo le trato de explicar asimilándolo con su sensación lo que siento yo cuando hablo o escribo para otros con otros sobre asuntos como el de a continuación, pero no lo puede entender, claro… soy yo… solo yo… no importo.
Pero no es eso (solo lo dije porque lo tenía estancado dentro), es que hago notas y me hacen pensar en cosas que no he querido nunca analizar, simplemente porque no va en mí ver más allá de hoy y quizás mañana… pero que no hay que me llene más que el simple hecho de hablarle, gritarle, mirarlo, escucharlo y dejar pasar melodías combinadas con euforia del viento que refresca mis neuronas libres y más fuertes que aquellas sometidas a drogas que impiden ver con los verdaderos lindo colores de los cuales me siento afortunada al observar, así, tal cual, disfruto de la nada (a veces, como hoy cuando estoy compartiendo conmigo). Quisiera tantas cosas, que se sintetizan en una esfera de magia y encanto que no he podido encontrar, pero soy capaz de tomar todos mis anhelos con calma desesperada, entiendes, yo no. Y escucho ahora un tema que me llena de pena y emoción, como quisiera que él me recordara cuando la escucha… pero qué imaginación… es que si la escucharas y supieras lo que viví yo… entre melodías y recuerdos… es que no sabes, nadie sabe como me puedo sentir en un día agradable como hoy.
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