31 de marzo de 2011

Desprendimiento





Bajo una estructura que no ves viviéndola a diario,
avanzando a punto de correr, caer, sudar y agotar
la suela de tu calzado que te molesta y detestas llevar,
¿Quién dijo que era obligación?... nadie,
hay vidrios en el cemento...

por algún vehículo que ha chocado por ir apresurado o
por botellas que han quebrado borrachos desesperados.








Somos productos dentro de un embace que nadie abre. Somos pocos los que queremos armar nuestro ser antes de estar bajo un sol tapado por un edificio gigantón comiéndonos como si fuesemos el último alimento del mundo... quizás alguna vez lo seamos.

Estamos encajados. Imposible una anarquía si tomas de base lo que ya se ha dicho, establecido por un pasado. Imposible ser libre completamente, ya que no porque no tengas una vos que te ordene significa que estás haciendo lo que te conviene... consumes, necesitas de bienes, armas planes que sin dinero no puedes... condenados a vivir para que otros puedan producir, matar, contaminar, "facilitar", "desarrollar", destruir y sobre lo que deseas ser tú CONSTRUIR... "una vida mejor"... Yo estoy agotada en este callejón.
Más que toda categoría dicha por otros, mi convicción se encierra sobre todo en una esperanza enorme por llegar a ese punto en que la libertad es la independencia total de movilidad. Sé que por completo no lo lograré, pero por lo menos trataré de colaborar para conseguir DESPRENDERME de tanto exceso de basura que recarga mi mochila... desprenderme de todo lo que no considere necesario, ojala pudiera llegar al extremo de no dañar a nada ni a nadie. Desprenderse, poco a poco, lentamente; buscando el camino, siendo emocionalmente racional para formar el SER que mostraré luego de PENSAR en que esto, eso y aquello no lo quiero llevar.

Mi viaje se afirma de exposiciones buenas, dejo de lado lo que tantas canciones almacenan: rabia, dolor, pesimismo, miseria, etc. Contaminación para dar un paso mejor, que alejan el ánimo con tanto descontento, creo yo. Sé que existen las nociones, buenas intenciones, bajo todo grito, pero prefiero otra opción. Mañana no quiero saber de lo peor, sino del modo en que puedo superar todo aquello... mañana no quiero cenizas, espero que recoger la semilla de un árbol de agradable olor. Sembrar fuerzas sin nostalgia, sino con el saber y la consciencia desarrollada... tomándolo con calma... lejos de todo vicio, lejos de todo mal humor... quiero desprenderme de todo lo que manche mis manos... hostilidad, rencor.